sábado, 14 de enero de 2012

Soy trabajador portuario, me gusta serlo, estoy orgulloso de serlo


Ayer, desde FEDEPORT, entidad de la que soy Secretario General, hemos dado un paso que nos debe llenar de orgullo:  hemos entrado en el S XXI, y lo hemos hecho siguiendo la tradición histórica que convirtió a los puertos Canarios en el nexo logístico que unió a Canarias con el mundo y que sirvió para facilitar nuestro desarrollo económico y social.

O es que acaso sería entendible crear una infraestructura de servicios como la que damos a doce millones de turistas, con una población fija que no llega a los dos millones, si no tuviéramos la red de infraestructuras y humana capaces de hacer llegar cualquier producto en tiempo, forma, en perfecto estado y con la adecuada "trazabilidad" (Se entiende trazabilidad como el conjunto de aquellos procedimientos preestablecidos y autosuficientes que permiten conocer el histórico, la ubicación y la trayectoria de un producto o lote de productos a lo largo de la cadena de suministros en un momento dado, a través de unas herramientas determinadas)  Por favor tomemos nota de este término y, si pueden ,  guárdenlo en su cabeza en el lugar de los elementos imprescindibles para entender la cadena de valor en la logística. 

Y si empiezo a escribir esto es por un cierto cansancio, hastío, aburrimiento, de tener que escuchar que"esas son las cosas de los del muelle", es que ya saben "el puerto es así ". Ningún sector en Canarias ha tenido un crecimiento tan importante y con tanto impacto en la economía directa de sus ciudadanos  y ninguno ha recibido menos ayudas públicas para su desarrollo, exceptuando el turismo, y ninguno mantiene los números de liderazgo a nivel nacional en determinados índices de productividad, también exceptuando al turismo, como el sector portuario. Nuestro puerto es, concretamente,  segundo en escalas de cruceros, cuarto en movimientos de contenedores de transbordo, primero en descarga de pesca congelada y reparaciones navales:  primeros en el suministro de combustible y en seguridad en la gestión del mismo;  la trazabilidad de nuestras líneas de cabotaje es modélica; les puedo asegurar que algunas autopistas del mar de la UE, (recuerden que éstas no tienen la limitación aduanero / fiscal que tiene Canarias), son incapaces de dar la cantidad y calidad de servicios que se ofrecen aquí, hasta el punto de que los que trabajamos en el sector sabemos que las roturas de stock, tan frecuentes como indeseadas, son más producto de carencias en el mercado de origen,  que dificultades en el transporte.

Por eso yo  me quiero rebelar: hemos cometido errores, hemos puesto la valla muy alta y nos ha faltado explicar mejor, y hacer un mejor marketing de lo arriba expresado, pero no debemos consentir que ponga en solfa uno de los pocos sectores que ha aguantado la crisis, con dificultades, pero sin crear el terremoto económico y social de otras, y sin prácticamente destruir empleo; un modelo de éxito que exportar y que se ha debido en gran parte a la iniciativa privada y a la capacidad innata de los hombres y mujeres que conforman la actividad portuaria: desde los ingenieros de proyectos a las consignatarias, estibadoras, empresas auxiliares, astilleros, amarradores, armadores, transportistas, agentes de aduanas, transitarios, almacenistas, buzos, suministradores de buques, etc.  Demos gracias a todos y sintámonos orgullosos de ser, en muchas cosas, los mejores.

Por supuesto tenemos que mejorar, tenemos muchas cosas por hacer. Como decía, ayer desde FEDEPORT hemos dado un paso, pequeño aún, pero van a seguir muchos más con la esperanza que, desde la Bahía de las Isletas, se vea cada vez un amanecer más espléndido.
Y antes todo seamos fieles testigos de nuestra historia reciente, la que situó a una pequeña isla del Atlántico Medio en el mundo en plena época de las restauración, yo por lo menos se lo debo a mi padre y abuelo y en memoria de ellos y de muchos pioneros como ellos, lanzo este mensaje:

"Soy trabajador portuario, me gusta serlo, estoy orgulloso de serlo"

Nota : A la hora de elegir la canción que inevitablemente acompaña a este blog, la que mejor me suena ha sido escrita en Tenerife por Manuel Pérdomo Afonso y salvo aquello de "ella fue con el Teide inmortal", lo demás pertenece a los puertos Canarios. Les dejo también con El Cambullonero,  de Nestor Álamo








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