Patria : “Concepto jurídico que caracterizan a las personas que comparten una etnia, cultura, y religión, específica, pero que al mismo tiempo implican sentimientos”. O tal como nos decían en nuestros comienzos de estudiantes de derecho “Patria es la exaltación sentimental del termino nación”.
Como siempre, al menos en mi caso, la desazón viene sola y poco a poco se va instalando en mi animo, al que tiendo a considerar casi imperturbable, y esta suele venir siempre de cuando en un debate, sobre cualquier tema que suponemos debe ser sosegado dentro de la lógica discrepancia, se convierte en una auténtica pelea, en algunos casos más que dialéctica. Y eso me ha llevado a reflexionar, a ¿qué se debe esto? , en Cataluña la rotura de la convivencia se produjo tras un trágico enfrentamiento entre los que querían un cambio radical en el Status de modelo social vigente, por otro que aun siendo minoritario, intenta imponerse, ya que se declaraba la independencia de una parte del territorio y el advenimiento de la República, ese desgarro llevó consigo encarcelamientos, juicios, condenas y hasta indultos, Un triunfo pleno, en todos los sentidos, del Estado de Derecho. Nada de esto sucede a nivel nacional, para que nos rasguemos de este modo las vestiduras. Quizás se deba a algo que decía John Carlin, parafraseo que no cito, a los españoles nos encantar estar indignados.
De entrada debo decir que uno de los aspectos que, en mi modesta opinión, debemos tener muy en cuenta es un cambio social muy profundo, al que creo algunos, yo mismo en parte, no nos hemos acostumbrado. Si la revolución industrial originó, tras no pocos encontronazos, el nacimiento del modelo político más democrático de la historia, La democracia liberal, internet supuso la II Gran revolución Industrial y es probable que la Inteligencia Artificial sea la tercera y nos cuesta acostumbrarnos a pensar que lo que creíamos verdades intangibles e incuestionables, puedan ser puestos en duda por los caudales de información, mas densos, rápidos y precisos que ha contado la humanidad en toda su historia. Otra cosa es su uso y quien haga del mismo, lo mismo ocurrió con el libro y la letra impresa, expandió el conocimiento y algunos quisieron administrarlo de forma torticera, cuando no limitarlo. La Democracia exige una inteligencia emocional, brutal para aceptar casi cualquier idea, por muy extravagante e incluso peligrosa que nos parezca.
Algunas de estas ideas, el feminismo, el respeto por las diferencias, sean estás cuales sean, el calentamiento global, la violencia contra las mujeres y niños, el mestizaje social o el carácter ecuménico de las religiones, e incluso en el caso de nuestro hermoso y querido País, su diversidad cultural, lingüística, e incluso sociológica cuentan cada vez con más predicamento, y sobre todo con una protección, que a algunos, se nos antoja no solo lógica sino necesaria en sociedades avanzadas. Quizás algunos deberían de mirar las horrorosas cifras de la violencia de genero y los medios dedicados a intentar erradicarla, yo lo he hecho .. espanta. Los violentos y sanguinarios asesinos de ETA, parecen aprendices al lado de nuestros vecinos que por diferencias sentimentales ejecutan, sin motivo ni razón a mujeres que quieren ejercer su derecho a decidir … con quienes no desean estar, o por considerar indigno e inmoral a quien se comporta como un troglodita, o a quienes creemos que la descarbonización, no es solo necesaria, es ya muy urgente, que cada vez hay más razas entre nosotros y eso nos enriquece, lo veo con mi hijo a diario (está haciendo un master express) , no me preocupan las ideas religiosas las aplaudo y escucho y tengo una cierta envidia de no poderlas seguir por falta de “sensaciones” hacía ellas, pero no me gusta ni deben querernos imponer a cada uno sus credos y menos llevarlos a ideas políticas, es el respeto democrático a la individualidad y la elección dentro del marco de la ley lo que nos hace libres (tomar cervezas es una actividad lúdica fantástica pero asociarlo a la libertas es un desvarío). Creo somos un país diverso y debemos estudiar las opciones de convivencia, dentro de la diversidad, y ni por eso, ni por nada similar se nos podrá considerar que no seamos patriotas, como pueden entender tras escribir estas palabras, mis estados emocionales acerca de mi nación solo son importantes para mi, pero como casi todos nos sentimos parte de un pueblo, una región una Comunidad Autónoma y una nación y merecemos se nos respete por pensar diferente, creo que somos muchos a los que se nos ofende cuando se nos considera malos españoles, quizás venga a cuento este párrafo de Alexis Ravelo en uno de sus libros y que me sirvió y mucho para explicar el pasado, lo que no me sirvió era para prever lo que puede pasar si no aceptamos, con sensatez .. la Democracia.
“Yo sirvo a la autoridad, Floro. El problema es que quién sea la autoridad depende ahora mismo de dónde estuviera uno el verano pasado. Tengo un primo hermano en Barcelona, vistiendo el mismo uniforme que yo, que ahora mismo está del otro lado.
—Un traidor.
—No, señor. Un caballero de honor, que sirve a la autoridad, igual que yo. Solo que allí la autoridad es otra.
—Yo no tengo ese problema.
—Lo sé. Y sé que, si las cosas hubiesen sido distintas, a mí también me habrías pegado un tiro. Eso es lo que me aterra de la gente como tú.
—¿De la gente como yo, mi sargento?
—Sí. Los que tienen claro de qué lado están. Los que lo ven todo blanco o negro. Los que no dudan nunca.
—Yo dudo mucho, mi sargento. Pero hay cosas que tengo muy claras. Y una de ellas es que hasta que no acabemos con la chusma esta, la gente honrada de este país no va a poder sacarlo adelante.
—Hablas como si Sabino no hubiera sido un hombre honrado. Es más: como si él no hubiera sido de este país, igual que tú y que yo.”
Pasaje de: Ravelo, Alexis. “Los milagros prohibidos.” Siruela,
Nota : no sería yo si no tuviera que corregir el texto, más de diez veces, y no sería yo tampoco si no pusiera otros ejemplos de lo que aquí hablo. Resulta cuanto menos chocante, desde luego es incongruente, ver las gruesas y hasta desagradables criticas de personas, que se ganaron el respeto de todos, pero que tuvieron, la desfachatez de acompañar a dos políticos, condenados por sentencia firme en el Supremo hasta las puertas de una cárcel (válgame Dios cuestionar a Don Rafael Vera), si tanta fe tienen en el sistema (por cierto yo la tengo), haber reconocido ellos la falta. Añado estoy en contra de la Ley de Amnistía, por lo menos hasta que se me de una explicación que estime coherente.