Imagino que a muchos de ustedes les preocupa, como a mí la banalización de la vida, un exceso de sálvame o de Gran Hermano, es lo que tiene, máxime cuando tenemos hijos pequeños o adolescentes. Dos hechos me dieron pie a hacer este ejercicio que hoy les remito, intento no ser explicado, pero no lo logro, (lo de explicado sugiero lo vean siguiendo a Les Luthiers) :
Recordé algo que dijo hace años en una entrevista Adolfo Domínguez, él decía que como no era religioso, en lugar de leerles a su hija pasajes de la Biblia, les leía poemas, para inculcarles algo de sensibilidad, según tengo entendido cuajó. Al Sr Dominguez le debo volver a leer "La voz a ti debida" de Salinas ya que contaba en esa misma entrevista como se enamoró de su mujer al continuar ella un verso de ese libro que él, como hacíamos algunos no hace tanto, llevaba en el bolsillo de la chaqueta ella le preguntó ¿qué lees? él empezó a recitar un poema y ella lo continuó, por supuesto cayó rendido.
Por otro lado mi niño, hace un mes quería hace sus deberes, escuchando la tele de fondo, hay algo transgresor, en querer que el ruido y el bullicio acompañen a las tareas que exigen sosiego, muy propia de una generación que tiene la impaciencia y el ruido como parte de su paisaje natural. Entonces le hice una propuesta oye ¿y si ponemos música?, curiosamente aceptó el reto, pero como tiene un padre, un Pelin ventajista, este aprovechó para poner pequeños, intento no tengan más de cinco minutos, pasajes de música clásica de las más alegre, común y poco formal aunque en ocasiones estridente, así vamos de un adagio,
a un ballet,
cabalgamos sobre las walkirias
o bailamos encima de una mesa con un bolero,
la experiencia ha sido magnífica y ante mi asombro, le encanta la música de ballet, no sé si el baile, aunque diría que no. Y ahora estudiamos con música, les garantizo es mucho más estimulante y divertido. También les reconozco y lo verán, si les gusta, si no lo borran, le he puesto música de Disney cantada por Phill Collins, Elton John, Julie Andrews, Robbie Willians y el waka waka, o el you no speak americano, así como un guiño al musical de Broadway, quedó prendado de la explicación del Masquerade del Phamtom,
del All that Jazz de Chicago
y como no de la cursilería maravillosa de la Kanawa cantando I feel pretty. Espero les guste y les sirva tanto como a mí.
Una tercera cuestión me lleva a querer ocupar sus corazones y su cabeza con música no se si han seguido el terrible asesinato de la política de León, me asombra y me estremece que personas serenas y estables sean capaces de sentir tal falta de empatía, que causan la muerte a un tercero, simplemente porque les caía mal o les hacia daño su forma de proceder ¿pueden imaginarse por un momento gente que les haya querido mal y les haya hecho daño intencionado o no? ¿cuantas veces se han planteado asesinarlos a sangre fría?, les respondo yo mismo ninguna, una sociedad enferma necesita música para aliviar su corazón, y hay algo mágico en esta propuesta, si les parece bien escúchenla.