Una amiga, (Joer con las amigas), que fue lo suficientemente amable para darme su opinión acerca de estas palabras, me espetó, dicho sea con toda la prudencia posible a que siguiera “disertando” sobre el tema de ahí el comienzo y el titulo “Desafinamos”. No se ustedes yo “patino” bastante en mis relaciones personales y afectivas, probablemente necesite un ángel de la guarda, pobrecito, o que Cupido, que seguro es un canalla, baje el nivel de las sustancias habituales que suela ingerir, ya sea una opiáceo, poco probable, o el café, esto ultimo lo encuentro mas verosímil.
Porque debo admitir que mis relaciones sentimentales son una autentica jodienda o desastre, en todas siento llego a destiempo, y no es que esté quejándome , les puedo asegurar que mientras escribo este texto no paro de reírme, sino que al parecer todos los planetas se conjugan para que no haya forma.
Quizás al ser un hombre de alma tranquila ...por lo menos eso creo ... tanta volatilidad y tanta inconsistencia como llevan Las relaciones, me hacen parecer estar en estado de turbulencias permanente, pero no una de un par de minutos, sino como una que sufrí en un vuelo de El Cairo, Barcelona donde tras dos horas de bandazos, lloro e imprecaciones descubrimos que, en cualquier religión se juramenta hasta en arameo y que todos estamos dispuestos a reconciliarnos con nuestras creencias primigenias si nos dejan salir de ese trance.
Por eso el titulo “Desafinamos”, a ver si resulta que el estado mejor está en desafinar, y mientras vamos desafinando, surgen “acordes”, trozos de “armonía”, algunos “adagios” y a lo mejor hasta algún “crescendo”, y vuelta a algunos “pianos”, donde la vida parece armónica mientras vamos poniendo las manos en las cuerdas y punteamos, apretando clavijas, presionando trastes para que el sonido se vuelva armónico. Quizás como decía Guillermo de Baskerville “que descansada y plácida es la vida sin amor ... pero que insulsa”
Y voy a explicar lo del destiempo, cuando unos quieren los otros no o Viceversa, o no estas disponible, o lo que es mucho mas frecuente uno si y el otro no, así que me he dicho .... al carajo .... a desafinar toca, pero toquemos, interpretemos y queramos aunque como decía el querido niño de love actually “Queramos aunque el amor nos corra a leches”. Por lo que en este mismo instante tomo prestadas las palabras que Simon Callow el genial Gay de “Cuatro bodas y un funeral” dice a sus amigos solteros en mitad de una fiesta “Pasead por la fiesta saludad, seducid, y enamoraros para que un día podáis decir ... a mi también me adoraron” o quizás el único remedio sea el que cantaba Shakespeare y que yo descubrí a través de los ojos y la voz de Emma Thompson en “Mucho ruido y pocas nueces” :
Damas ahorren suspiros
Que los hombres siempre engañan
Un pie en el mar, otro en tierra
Nunca constantes en nada.
No suspiren.Que se vayan.
Sean felices y hermosas.
Que el amor es poca cosa.
Por supuestos a estos versos sólo los puede acompañar ... un madrigal. Sin desafinar ... por favor
Como pueden ver este cura, recurre para no desafinar o que no parezca que lo hace, al cine porque en el cine los finales perfectamente imperfectos, son únicos y nunca, nunca ... desafinan incluso cuando no se vayan con el dueño del Rick café y veas la peli siempre con la esperanza de que el final va a cambiar ... para no desafinar.
De Cuatro Bodas
De Love Actually
El Madrigal