domingo, 29 de enero de 2012

La bondad, la generosidad y la tolerancia son estados de los que la razón, en la mayoría de las ocasiones no entiende.


Mire, comisario, cuando digo que mi madre es una santa quiero decir eso, ni más ni menos. Además de sus tres hijos, educó a otros dos. El padre, que trabajaba con el mío, enviudó y le dio por beber y, como él no se ocupaba de sus hijos, mi madre los trajo a casa y los crió con nosotros. Y sin aspavientos, sin dárselas de generosa. Y un día oyó que mi hermano se burlaba de uno de ellos diciendo que su padre era un borracho. En un primer momento, pensé que mataría a Luca, pero se limitó a llamarlo a la cocina y decirle que se avergonzaba de él. Sólo eso, que se avergonzaba de él. Luca estuvo llorando una semana. Ella le trataba con amabilidad, pero dando a entender lo que sentía. – Vianello tomó un sorbo de vino, rememorando su niñez.
Qué ocurrió? Con su hermano.
–¿Y qué ocurrió?

–Oh, dos semanas después, cuando salíamos del colegio, varios chavales mayores del barrio empezaron a meterse con aquel mismo chico.

–¿Y?
–Mi hermano Luca se puso hecho una fiera. Se pegó con dos y a uno lo persiguió hasta mitad del camino de Castello, gritando que nadie decía eso a su hermano. – A Vianello le brillaban los ojos al c
ontarlo-. Llegó a casa sangrando y magullado, creo que se rompió un dedo en la pelea, lo cierto es que mi padre tuvo que llevarlo al hospital.
–¿Sí?
–Sí, y mientras estaban allí Luca le contó lo sucedido. Cuando volvieron a casa, mi padre se lo dijo a mi madre. – Vianello apuró la copa y sacó unos billetes del bolsillo.
cuando alguien actua en el momento siendo fiel a sus valores sin ser grosero .Es decir, actúa de un modo correcto en el momento indicadocuando alguien actua en el momento siendo fiel a sus valores sin ser grosero .Es decir, actúa de un modo correcto en el momento indicadocuando alguien actua en el momento siendo fiel a sus valores sin ser grosero .Es decir, actúa de un modo correcto en el momento indicado–¿Qué hizo su madre?
–Pues nada de particular. Sólo que aquella noche cenamos risotto di pesce,el plato favorito de Luca. Hacía dos semanas que no nos lo daba, como si hiciera una especie de huelga. O nos obligara a todos a ayunar por lo que había dicho Luca -agregó riendo-. Pero después de aquello Luca volvió a sonreír. Mi madre nunca dijo nada. Luca era el pequeño, y siempre pensé que era su favorito. – Recogió el cambio y lo guardó en el bolsillo-. Ella es así. Nada de sermones. Pero buena, buena como el pan (Donna León en la Saga Brunetti)


quería hablarles hoy de la bondad, la generosidad, la tolerancia, lo cuál puede hacer posible que me cierren el blog indefinidamente por demencia, la cual dicho sea de paso, espero tenga la consideración de temporal.

Quizás, porque no está de moda, o quizás porque desde que empecé a escribir en este blog, no hecho el homenaje debido a mi amado padre, Nicolás González Arteaga (Gracias por siempre Pepe por hacerlo inmortal en la figura de Colacho Arteaga, en tus novelas de Ricardo Blanco), o quizás porque como me dice Elena, "Las madres hacen brillar a sus hijos", (estarán conmigo que la generosidad de las madres hacía sus hijos raya la locura), a ella, a Elena le debo también que me hiciera descubrir el vocablo asertivo (cuando alguien actúa en el momento siendo fiel a sus valores sin ser grosero, es decir, actúa de un modo correcto en el momento indicado), qué sencillo y que composición de equilibrios tiene esta definición.

la anécdota con la que empieza este texto es ilustrativa de la llamada bondad esa necesidad de hacer no de creer que se está haciendo, podemos ser bondadosos, es más tenemos la obligación de serlos, lo mismo que es necesario que seamos indulgentes, para ser capaz que los demás lo sean con nuestros errores, con nuestra intolerancia, y porque no decirlo en muchas ocasiones por nuestra ignorancia, y además que el interés, ese que hace que siempre esperemos algo a cambio de hacer de dar, cuando lo importante y lo que nos hace felices es simplemente hacerlo. Por todos lados estamos impregnados de cultura cristiana, pero poca de ella llena en nuestros actos, mi padre un gran agnóstico, en cambio,  lo practico siempre, sin hablar de ello, ni vanagloriarse por hacerlo, mis hermanos y yo tuvimos ocasión de comprobarlo ya sea a través de las monedas que tenía en el coche para comprar miles de paquetes de Kleenex que nunca usaba, o los regalos a una pequeña niña a la que mordió un perro que tenía mi hermano llamado "Faycan".

La generosidad, ¿cuando fue la ultima vez que fuimos generosos?, por supuesto no podemos arreglar el hambre en el mundo, ni podemos recuperar Haiti, pero hay pequeños gestos de nuestra vida cotidiana, que podríamos mejorar para ser más generosos, desde el regalo navideño de nuestros hijos para los más necesitados, hasta escuchar a un amigo cuando lo necesita, se han fijado que cada vez superponemos más las conversaciones para hacernos oír, en lugar de tener la "generosidad y delicadeza" de escuchar, eso que nos diferenciaba antes de los animales, (la generosidad, el humor, el lenguaje),  su perdida nos acercará mas a ellos, sobre todo aquellos llamados depredadores.

El tercero es la tolerancia, miren tengo un cierta tendencia política social demócrata, y mi padre era un ácrata conservador, pero yo pude y puedo pensar así porque la tolerancia regía cada uno de sus actos y eso hacía que en muchas de nuestras interminables discusiones (¡Por Dios como las echo de menos!), en muchas ocasiones pasionales, surgieran diferencias, en ocasiones irreconciliables, no nos poníamos de acuerdo pero era tolerante y respetuoso con mi forma de pensar, y fíjense he puesto era, porque yo aún estoy aprendiendo a serlo, por eso cuando leo, escucho a los Exégetas del pensamiento, me entra un escalofrío del que no consiguen liberarme, los más cálidos abrazos (sabe por quien lo digo), ahí están los economistas que salvan al mundo cada tres días para volverlo a hundir tres días después, la peor clase política desde tiempo inmemorial, algunos fanáticos de los distintos credos existentes, a todos ellos les podemos responder tal como un día Colacho Arteaga hizo con su hijo el día de su muerte, ese día su muy ocupado y vanidoso hijo, o sea yo, llegaba tarde, como casi siempre a un encuentro con él (no sabía aunque temía e imaginaba que iba a ser el ultimo), y guiándose por su muy fina ironía no exenta de malicia me preguntó que hora era, le dije Papá son las 10.00 de la mañana, y él contestó con sorna "muy mal tengo que estar para que tu vengas a verme a esta hora", pues eso a todos los descritos en el párrafo anterior "muy mal debo estar yo para les haga caso", seguiré pidiendo, generosidad, bondad y tolerancia.

Les dejo tres pesas diferentes que en mi forma de ver expresan cada una de estas palabras

viernes, 27 de enero de 2012

El elogio a la cobardía, o mejor ¿qué es cobardía?

Artículo de Pérez Reverte

En base a este excelente artículo del Sr. Reverte me voy a permitir reflexionar, acerca de un par de cuestiones que de algún forma quedan delimitadas en dicho artículo :


  • Es cierto , en la actualidad se esconde la negligencia, y la falta de aptitud para la toma de decisiones, bajo una máscara, que queda oculta con comentarios del tipo "ya le he enviado un e mail", "lo llamé y le dejé un recado", los profesionales se forman en la toma de las mismas, lo importante es equivocarse el menor número de veces posible, es decir acertar en la mayoría, pero no por eso dejar de asumirlas, es vergonzoso y deleznable ver como existen aves de rapiña encubiertas detrás del mantra de es que eso lo hacemos todos etc ... ¿a qué les suena?
  • La actual crisis,  es sin duda una crisis global y de valores, nadie podrá dudar de la honorabilidad de los marinos a lo largo de los siglos, son gente bregada, brava nos es sencillo estar en el mar y aguantar su embate, pero en los últimos años desgraciadamente quedan pocos ejemplos como los del Capitán Marmouras (si el del Prestige) o Giussepe Siviero, Capitán del MSC Carla, que se mantuvieron a bordo, evacuaron a su tripulación, e intentaron salvar su barco (las correspondientes críticas a la parte mercantil del asunto, las dilucidaremos en otro momento). Pero imagino estarán conmigo que la postura del Capitán de este crucero el Costa Concordia, es impropia del código de honor por el cual una persona debe regirse (la tan manida frase de las ratas son las primeras ...), pero ese es el sino de nuestro tiempo (una comparación no rigurosa pero si paralela, podría ser la de imaginar un avión cayendo en picado y ver al piloto saltar en paracaídas, dejando al pasaje al albur de su suerte). Pero desgraciadamente estos comportamiento se repiten a diario de forma no tan grave, pero si con inusitada frecuencia, en la política (Camps y Costa) , en las finanzas, en el mundo empresarial (recuerden al ex Presidente de la CEOE y la bochornosa quiebra de Air Madrid)
  • La tercera tiene que ver y siempre, me viene a la mente el maravilloso discurso de mi adorado Charles Laugthon en la espléndida película de Renoir "Esta tierra es mía", en ella el personaje que les relato un hombre aparentemente débil y hasta pusilánime se rebela contra los nazis, su cuerpo es cobarde, no le gusta la pelea física (a mi tampoco de hecho no he tenido ninguna a lo largo de mi vida) ni la verbal (de estas he tenido unas cuantas), de hecho no se atreve a declarar su amor a su amada (¡que guapa está Sra O'hara!), ya ven a eso si me he atrevido y cada vez le doy más valor. Con esto les quiero decir que estoy harto de bravucones, de vocingleros del tres al cuarto de falsos profetas y de presuntas personas sinceras, que simplemente son ofensivas (faltonas) y malcriadas, se puede ser muy valiente defendiendo posiciones, con discreción, sin ofender y desde luego sin necesidad de pelear en otro terreno que no sea el de las ideas, tengo la convicción de que ese tipo de personas de las que estoy hablando JAMÁS DEJARÍAN A NIÑOS, ANCIANOS Y MUJERES (perdón no es misoginia ni machismo, es pura galantería) AL PAIRO,  como hizo este Comodoro que deshonra la novelas de Beau geste, de Conrad y de Patrick O'Brian. He dicho

sábado, 14 de enero de 2012

Soy trabajador portuario, me gusta serlo, estoy orgulloso de serlo


Ayer, desde FEDEPORT, entidad de la que soy Secretario General, hemos dado un paso que nos debe llenar de orgullo:  hemos entrado en el S XXI, y lo hemos hecho siguiendo la tradición histórica que convirtió a los puertos Canarios en el nexo logístico que unió a Canarias con el mundo y que sirvió para facilitar nuestro desarrollo económico y social.

O es que acaso sería entendible crear una infraestructura de servicios como la que damos a doce millones de turistas, con una población fija que no llega a los dos millones, si no tuviéramos la red de infraestructuras y humana capaces de hacer llegar cualquier producto en tiempo, forma, en perfecto estado y con la adecuada "trazabilidad" (Se entiende trazabilidad como el conjunto de aquellos procedimientos preestablecidos y autosuficientes que permiten conocer el histórico, la ubicación y la trayectoria de un producto o lote de productos a lo largo de la cadena de suministros en un momento dado, a través de unas herramientas determinadas)  Por favor tomemos nota de este término y, si pueden ,  guárdenlo en su cabeza en el lugar de los elementos imprescindibles para entender la cadena de valor en la logística. 

Y si empiezo a escribir esto es por un cierto cansancio, hastío, aburrimiento, de tener que escuchar que"esas son las cosas de los del muelle", es que ya saben "el puerto es así ". Ningún sector en Canarias ha tenido un crecimiento tan importante y con tanto impacto en la economía directa de sus ciudadanos  y ninguno ha recibido menos ayudas públicas para su desarrollo, exceptuando el turismo, y ninguno mantiene los números de liderazgo a nivel nacional en determinados índices de productividad, también exceptuando al turismo, como el sector portuario. Nuestro puerto es, concretamente,  segundo en escalas de cruceros, cuarto en movimientos de contenedores de transbordo, primero en descarga de pesca congelada y reparaciones navales:  primeros en el suministro de combustible y en seguridad en la gestión del mismo;  la trazabilidad de nuestras líneas de cabotaje es modélica; les puedo asegurar que algunas autopistas del mar de la UE, (recuerden que éstas no tienen la limitación aduanero / fiscal que tiene Canarias), son incapaces de dar la cantidad y calidad de servicios que se ofrecen aquí, hasta el punto de que los que trabajamos en el sector sabemos que las roturas de stock, tan frecuentes como indeseadas, son más producto de carencias en el mercado de origen,  que dificultades en el transporte.

Por eso yo  me quiero rebelar: hemos cometido errores, hemos puesto la valla muy alta y nos ha faltado explicar mejor, y hacer un mejor marketing de lo arriba expresado, pero no debemos consentir que ponga en solfa uno de los pocos sectores que ha aguantado la crisis, con dificultades, pero sin crear el terremoto económico y social de otras, y sin prácticamente destruir empleo; un modelo de éxito que exportar y que se ha debido en gran parte a la iniciativa privada y a la capacidad innata de los hombres y mujeres que conforman la actividad portuaria: desde los ingenieros de proyectos a las consignatarias, estibadoras, empresas auxiliares, astilleros, amarradores, armadores, transportistas, agentes de aduanas, transitarios, almacenistas, buzos, suministradores de buques, etc.  Demos gracias a todos y sintámonos orgullosos de ser, en muchas cosas, los mejores.

Por supuesto tenemos que mejorar, tenemos muchas cosas por hacer. Como decía, ayer desde FEDEPORT hemos dado un paso, pequeño aún, pero van a seguir muchos más con la esperanza que, desde la Bahía de las Isletas, se vea cada vez un amanecer más espléndido.
Y antes todo seamos fieles testigos de nuestra historia reciente, la que situó a una pequeña isla del Atlántico Medio en el mundo en plena época de las restauración, yo por lo menos se lo debo a mi padre y abuelo y en memoria de ellos y de muchos pioneros como ellos, lanzo este mensaje:

"Soy trabajador portuario, me gusta serlo, estoy orgulloso de serlo"

Nota : A la hora de elegir la canción que inevitablemente acompaña a este blog, la que mejor me suena ha sido escrita en Tenerife por Manuel Pérdomo Afonso y salvo aquello de "ella fue con el Teide inmortal", lo demás pertenece a los puertos Canarios. Les dejo también con El Cambullonero,  de Nestor Álamo








"El sexo es un ejercicio mental que se ejecuta con el cuerpo" (Cabrera Infante en "Ella Cantaba Boleros"


Creo que no hace mucho ya dije en estas páginas, parodiando al autor del encabezado, que el bolero era el equivalente a la poesía romántica del S XX, y no sé por qué, siempre evoca situaciones románticas y sensuales, en las cuales, en muchas ocasiones, no salen las féminas muy bien libradas. Pero es una música que me encanta, desde mis comienzos. En las parrandas de amigos, me recuerdo cantándolos con desigual fortuna, pero siempre con el placer de pasar un buen rato y la secreta esperanza de que alguien los escuchara tras una puerta, una ventana o en el consabido asadero de guitarras y chuletas congeladas.


Como cualquier coetáneo, empecé escuchándoselos a los amigos, y siempre eran los Panchos. Los protagonistas de esas historias (algún día alguien, a lo mejor lo intento desde estas líneas, debería hacer un homenaje a Los Panchos, Los Sabandeños etc. por su contribución sin igual a popularizar un tipo de música).

Más tarde, aparecieron los nombres de Los Tres Reyes, Los Tres Ases, el Trío Calaveras, Los Diamantes.

Luego vino un viaje a Cuba: allí descubrí que en Cuba nació una forma de armonizar el bolero distinta a la mexicana y descubrí a Ibrahim  Ferrer, Omara Portuondo, Pío Leyva y sobre todo, se me quedó grabada una forma nueva de arreglarlos, heredada del Jazz y el swing, que tanta influencia tuvieron en la Cuba de Batista y que se tradujo a la cubana con el nombre de filin y que nos dejó nombres como Frank Domínguez, José Antonio Méndez y como no, el gran Pablo Milanés, cuyo disco grabado en el Floridita es de lo más hermoso escrito.


Hoy forman parte de nuestro paisaje las canciones de Armando Manzanero, sin duda el más grande compositor de boleros de la historia. Sus canciones las cantan  los maduritos y la gente más joven; desde los llamados culteranos a las clases populares; desde los rincones del bolero de mi querida Habana a los salones más refinados. Creo que, por todo esto, se merece este pequeño homenaje. Por cierto, algunos lo seguimos cantando en un susurro al oído.

"No hace falta que te diga
que me muero por tener
algo contigo,
es que no te has dado cuenta
de lo mucho que me cuesta
ser tu amigo"

sábado, 7 de enero de 2012

Crooners



Quiero hacer un homenaje a los músicos del susurro, a los de antes, a aquellos a quien mi padre me enseñó a escuchar; sobre todo a los tres más grandes, esos que no cantaban, sino que recitaban con un susurro cadencioso, armónico, delicioso, que ha acompañado a todos los grandes románticos en sus cuitas. 


Hace años, un conocido sacó a una mujer de su vida por no saber quién era uno de ellos. Les debemos no sólo una forma de cantar y hacer música,  también el Dry Martini, el Gin Tonic, la mano en el bolsillo y un estilo inmortal. Aquí les dejo a los cuatro más grandes, en mi modesta opinión, no soy original. 


Escuchar cantar a Sinatra My way, a Dino Every body love somebody sometimes, a Bing Crosby Unchained Melody o a Tonny Bennett The Way you look tonight, es de esas cosas que me dejaron desde siempre un sentimiento de que la música melódica es la mejor música clásica del SXX, así como decía Cabrera Infante que el bolero es la poesía romántica del mismo siglo  y estos señores fueron los que mejor la inmortalizaron.



Del Norte (Canadá) salió como un torrente uno que está dispuesto a recordarnos que el sueño sigue y se puede innovar, e incluso, por qué no, mejorar. El día que haga una versión nueva y majestuosa de My Way me rendiré a sus pies.



Pero no es el único:  les dejo con tres de mis preferidos, que además son músicos completos, actores, hacen jazz. Este es mi pequeño homenaje a una música inmortal que me hace enormemente feliz: Harry Connick, Peter Cincotti y James Cullum dan un soplo de aire fresco y una continuidad inesperada.   ¡GRACIAS!

miércoles, 4 de enero de 2012

Como dice Woody Allen, el rostro, los rostros, tu rostro...



Oyendo a Francino esta misma mañana voy a tomar ejemplo;  no me voy a quejar más.


No nos quejemos más. Algunos desalmados nos han enseñado las antesalas del infierno, pero creo en la sociedad civil, esa que formamos tú y yo y cada uno de nosotros. Somos gente alegre, con imaginación, serios y trabajadores y tenemos ante nosotros a la generación mejor formada de nuestra historia, así que nuestra herencia debe ser una mejor capacidad para transformar e inventarse. No aceptemos lo que está mal; tenemos que corregirlo, aunque paguemos un precio por ello, pues seguro que acabamos ganando ya que somos más y, sobre todo, somos mejores, mucho mejores .


Hoy recordé a Serrat. Por eso creo que Hoy puede ser un gran día. Ayer, viendo desde la terraza del Muelle deportivo qué posibilidades tienen nuestra ciudad y nuestro puerto, prefiero, tal como dice Serrat, un buen polvo a un rapapolvo, los caminos a las fronteras, palpar a pisar, amar a querer. Ante todo, soy partidario de vivir bien e intensamente....  Tenemos que cambiar las cosas, pero sólo se puede si le dedicamos toda la intensidad posible.

Los de las antesala del infierno quedan reflejados en la canción, seguro que ellos saben a quienes se refiere: daban de comer a las palomas... ¡para comérselas!

Esto me recuerda algo de Manhattan ,de Woody Allen.  ¿Cuáles son las cosas que nos hacen felices?, Tintín, Asterix, el zaguán donde te desnudé .... quería escribir la canción más hermosa del mundo y de hecho la escribo, o por lo menos lo intento cada día, pero me gustaría dar las mejores notas (probablemente las letras las tiene en su poder ... el banco jajajaja) con ustedes,   con todos aquellos que hacemos de nuestro cada día cotidiano un día inmenso y lleno de optimismo, lleno de las risas de nuestros niños.  No nos pueden aguar esta fiesta que es la vida los mediocres, los codiciosos, los avariciosos de dinero de poder o de situación.  Vamos camino de una gerontocracia, pues no sólo no renovamos a los políticos;  tampoco a los empresarios o dirigentes sindicales. Además, tenemos mano de obra sin cualificar ¡cualifiquemos!,  pues necesitamos a los mejores.

POR ESO ME REBELO. NO ME QUEJARÉ MÁS. NO NOS QUEJEMOS. PONGÁMONOS  A TRABAJAR , SEAMOS FELICES.