domingo, 27 de mayo de 2012

Habrá que tener una razón ..


Esta mañana mientras leía la prensa me vino a la cabeza algo que quiero contarles, estaba escuchando ópera y empecé a deleitarme con determinadas voces que a mi parecer son sublimes, entre ellas las de Placido Domingo, del cual pienso es el mejor tenor del Siglo XX, pero mis fundamentos no se basan en un conocimiento musical extenso, ni tan siquiera en ese monumental conocimiento de ese arte que tienen algunos, y que desde luego admiro, y valoro muchísimo. Mi fundamento es que su voz me encanta, me encanta su lirismo, me encanta que pueda dar notas de barítono, el que sea una especialista en ajustar los graves, es algo, que impresiona. De la misma forma digo que la voz más hermosa es la de Pavarotti, pero la hermosura no puede ser la medida de todas las cosas.



Pero ¿habría que tener una razón ...?

De la misma forma elegí a Bryn Terfel, en otra clasificación imaginaria, como el mejor barítono que he escuchado, este galés achaparrado y hasta  con un punto de bebedor de cerveza de pub, es uno de los cantantes de voz más pura y natural que he escuchado en mi vida, encima transita por terrenos vedados, es un artista exigente y comprometido que lo mismo hace un disco de navidad, que se pone en la piel de los llamados "Bad boys", haciendo una música para minorías de una calidad y exquisitez excelente. 



Pero, repito ¿habría que tener una razón ...?

Seguí puesto que me encontraba entusiasmado con el descubrimiento de mis gustos musicales, los cuales,serán más que  probablemente, puestos literalmente a caldo por los entendidos y me deslice en el terreno de los femenino, ufff, ya eso es para nota y destaqué entre las sopranos a mi adorada Kiri Ke Tanawa, que belleza que pureza de gestos una cantante integral de una honestidad en su repertorio, me ha acompañado durante años en los momentos de soledad acompañada y como mínimo le debo este gesto.

Pero, ruego ¿por qué habría que tener una razón ...?



Y acabé con la gloria hecha persona, Cecilia Bartoli, iconoclasta, atrevida, romana, no conozco una ciudad más hermosa y más divertida que esa, es un museo andante no hay rincón donde no te pares ni cuadro que no desees ver, la Bartoli aparte de la ópera nos ha devuelto a un Vivaldi desconocido, la Opera Proibita y  la música de los castrati, aquella barbaridad hecha en nombre de no sé que dios, para conservar la pureza de la voz de los impubere, ha dado una verdadera vuelta de tuerca en ese mundo con un torrente de voz precioso que conmueve hasta el alma.

En este caso de verdad les digo tengo una razón, me moriría por conocerla y que me explique de donde nace ese temperamento artístico, esa evocación mitad romántica, mitad científica (conjunción perfecta)  que hace que la música se convierta en la exaltación de lo más bello y esencial que hay en el ser humano y ella vestida de mosquetero o de sacerdote seguro me lo explicaría.




Y bueno ¿a que viene todo esto?, me he perdido divagando sobre ópera cuando en realidad siempre queremos buscar razones para todo y muchas veces estas no existen ¿por qué habrá que tener una razón para enamorarse o desenamorarse?, ¿por qué los demás cargan culpas sobre nosotros de las que no nos sentimos culpables, casi ni responsables?, 

Pues miren al final debe ser por la diversidad, o por que suele ser más fácil querer que otro acarree con nuestra responsabilidad que cargar con la propia,entonces habrá que tener una razón, y si esta no existe la creáremos, pero perdonen soy un hombre simple les digo lo que me gusta, por qué ya lo he explicado en estas líneas no pretendo adoctrinar ... sólo escuchar  lo que me gusta y estar donde me gusta estar.

Un fuerte abrazo

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