Quiero pensar que no es la desazón la que me hace escribir estas pocas líneas, y con toda el alma sean pocas, vengo de una tarde, donde se han mezclado en mi análisis de las analogías imposibles dos imágenes y una canción que me han dejado impresionado ante lo tremendamente injusto que es el ser humano, incluso cuando cree acierta en todo lo que hace.
lo importante en cualquier instante es saber encontrar el equilibrio, y aunque se tarde una vida se debe intentar ser feliz, con lo que tiene, no infeliz con lo que se carece, pero esa es una enseñanza que solo podemos hacer en solitario, quizás por eso es mejor que els recuerde esas tres imágenes y que juzguen por ustedes mismos por una vez les pondré encima de la mesa un pintor y sus cuadros, en este caso Geronimo Bosch "El Bosco" y sus absurdas e increíbles pinturas acerca del infierno y sus aledaños, siempre he creído que Pasolini se inspiró en sus cuadros para las imágenes de "El Decameron"
Un escritor Ramón María del Valle Inclán ya con su cara parece la recreación propia del esperpento que tan bien representó en su obra, fue el primero que nos enseñó a ver el mundo desde los espejos cóncavos y convexos, haciéndonos ver que la realidad y la libertad no tiene un único camino, sino varios y que debemos ajustar el prisma para entenderlo.
Y por último un tango y no puede ser otro que "Cambalache" de Enrique Santos Discépolo
que aparte de precioso creo que quiere explicar el porqué de los dos anteriores.
Un abrazo y hasta el finde
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