Hoy he empezado al revés, con la música aunque las explicaciones prefiero dejarlas para el final, pero debe ser el frío, aunque lo que se me ha enfriado sea ... el alma causándome desesperanza y magüa, esta ultima por ser lo más parecido a la saudade portuguesa, es decir el sentir añoranza de lo que se tiene o mejor de lo que se carece.
Llevo unos días sintiendo desazón e inquietud, no me gusta ver las deriva que toman las cosas y de momento, hasta los más optimistas caemos en períodos de inquietud. Ayer al terminar de ver una maravillosa y estupenda película, que voy a recomendar, "Caza a la espía", donde un estupendo, Sean Penn, hace un ejercicio de coherencia en el que creo, pero que muy pocas personas están dispuestos a ejercer, en ocasiones debe dar igual el precio que debamos pagar por no conformarnos y por mantener que lo que se hace, o mejor lo que se está haciendo no está bien y en ocasiones es hasta amoral, incluso ilegal, pero preferimos mirar hacía otro lado o simplemente hacer creer que eso, nada tiene que ver con nosotros, o simplemente decirnos, "mejor lo dejamos correr", "mientras no me salpique."
El ejercicio de coherencia en la nueva era, no será otro que no dejar pasar por alto estas situaciones, no podemos, no debemos vivir al margen, porque siempre tendremos un precio a pagar, y a fin de cuentas este solo tiene dos respuestas ¿a cuanto asciende ese precio? y ¿ante quien responderemos del mismo?, la primera esta muy clara nuestra inquietud, nuestro descanso, nuestro sueño, en suma nuestra tranquilidad, dependerá, no puede ser de otra forma, que nuestra conciencia duerma plácidamente con nosotros y estemos integrados de forma paralela y alineada con la misma, no es difícil, pero se paga un precio por el mismo,hay que estar dispuesto asumirlo, pero cuando lo hacemos la vida..., es sencilla y cálida.
Ante quien respondemos, solo ante nosotros mismos, los demás se sentirán bien, o no, pero esa será su circunstancia si actuamos de forma coherente y no entramos en la catarsis de dudas, en las cuales nos solemos refocilar en exceso.
No, no voy a caer en la desesperación, tampoco en la melancolía, aquella que hace pensar que todo tiempo pasado fue mejor, lo mejor es lo que pasa cada día y la actitud con la que lo afrontamos, dando por seguro que siempre, siempre la felicidad está esperando para llamarte a tu puerta, por mucho, que el destino con sus hilos invisibles, parezca que hace lo imposible por boicotearnos.
Saludos a todos y buena semana
Las canciones tienen que ver con el Siktar, esa guitarra Hindú que marca el sonido del corazón con su ritmo, y dos de sus grandes interpretes Ravi Shankar, aquí interpretando con el maestro Sir Yehudi Menuhin , premio nóbel de la Paz con Miroslav Rostropovich, ambos Judíos y ambos creadores de una orquestas Judío - Palestina, desconocía que habían grabado algo juntos y sinceramente es un regalo para los sentidos. La otra es su hija, Anouskha, hermana de Norah Jones, y su mejor heredera como interprete, aquí interpretando "The Book of my life" con Sting, son ambas consideraciones hacía esa nueva era que nos debe traer, Esperanza, alegría, confianza, coherencia y ... amor por eso la tercera, no habrá dos sin tres, la que dio sonido a la película "Don Juan de Marco".
No hay comentarios:
Publicar un comentario