sábado, 18 de julio de 2015

Con Piedad, ¿la soledad es una habito, una necesidad o un deseo?


Reconozco hoy escribo aunque solo sea por dedicarle a mi niño esa sonrisa que me arrancó esta mañana. Sonrisa por otra parte tan auténtica como poco deseada, ese comentario de "Papá, hablas menos que Charlot", dibujó una carcajada en mi estado de ánimo.

Llevo varios dias tan centrado en el esfuerzo diario, en el trabajo, en la dedicación plena a los proyectos laborales puestos en marcha, que ha sucedido eso en el camino, que no he sabido si la soledad se ha convertido en un habito, en una necesidad o en  un deseo.

¿Por qué en un habito? , es simple ya me ha pasado otras veces  no tienes fuerza para nada después de días de esfuerzo intenso, que  lo único que deseas es silencio, o a lo sumo la música barroca que emana de las manos de Menuhin, y la lectura de un buen libro, a partir de ahí la ruptura del silencio es ...  sacrílega.

¿Y, si fuera una necesidad?, es posible la vida se llene de ruido de jaleos de personas, que quieren ocupar espacios que tu no deseas ceder, y que quieren cambiar aquello que más aprecias de ti .. que a fin de cuentas no es otra cosa que tu mismo a solas y en paz. Eres, en ese momento poderosamente imperfecto y bailas, cantas y ríes imperfectamente, y eso .. te hace feliz,  inmensamente feliz.

Pero no, no les voy a confundir a ustedes, a mis queridos amigos, que roban parte de su tiempo, hoy es un deseo, un deseo y un anhelo. Siempre he tenido, y sigo teniendo la suerte que es un deseo compartido, ya que tengo siempre quien me tiende la mano al pasar, hoy estaré con algunos de ellos, ayer también estuve con otros, y como siempre brindaré desde el corazón porque gracias a ellos no me he rendido y ya  sé,  que no lo haré nunca.

y quizás pueda en ese instante reescribir uno de los lemas de Picasso (no es el original) "Me encanta la inspiración, siempre me encontró trabajando". A mí, mi soledad me encontrará de la misma forma, ... trabajando.

Tres piezas musicales buena semana

Menuhin es un habito. Bach, Vivaldi y algún otro compositor de la época suenan en sus manos  a magia celestial.




Una necesidad me lleva seis tequilas y el amigo Sabina 




Un deseo, me lleva donde dos amiga me llevaron al recordar el "Te perdono" de Noel Nicolá, aquí cantado por Tania Libertad.




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