Llevo mucho tiempo sin escribir, porque también llevo mucho tiempo descorazonado, como un vagabundo al que las circunstancias llevan, sin que el pueda controlarlas. Un muy buen amigo (gracias Ricardo), me dijo la tarde que enterrábamos a mi padre, "no te conviertes en un hombre/mujer hasta que tu padre muere", no me dijo la verdad, este amigo como todos mis amigos no mienten, se pueden equivocar, pero no mienten, sólo empiezas a atisbar que eres un hombre cuando quedas huérfano de las únicas personas que te han querido de forma absolutamente gratuita ... tus padres. Siempre sabías que era el sitio a donde podía volver, que por mal que estuviera todo siempre había un plato de comida (la ensaladilla y los canelones de mami una vez fallecida ya no son recuerdo ... son leyenda) una caricia o un sopapo, cuando las cosas no se hacían de forma adecuada, y esas en ocasiones ... fueron demasiadas.
Cuando miro hacia atrás y veo esta foto
Veo a dos personas diferentes, guapa, incluso bella, apasionada, fuerte, buena persona, dura, inteligente, emocionalmente muy inteligente, cariñosa. Él discreto, callado, sobrio, buena persona, muy buena persona, culto, dialogante, con gusto por el debate inteligente, generoso hasta el insulto. Después de esto ¡como no echarlos de menos!, y como no sentir su falta en silencio, como corresponde y sin mostrar en publico la franca debilidad que produce la orfandad, siempre me dejará perplejo como mi madre sobrevivió desde tan joven a la misma, tengo 52 años y la sensación ha sido horrorosa, la de ella desde una edad muy tierna debió de ser algo horrible, pero como manejó todo lo vivido. Con ellos dos no hubo un reproche ni un desapego, les encantaba la vida y la disfrutaron y nos la hicieron disfrutar sin ambages, sin complejos sin inhibiciones.
¿Qué aprendi de mi madre? :
- El valor, debes buscar lo que quieres sin miedo al que dirán, sé tu mismo siempre.
- Nunca estarás enfermo , si tu no te sientes enfermo vivirás cada día y serás feliz.
- Se honesto y consecuente y si te equivocas levántate y lucha por cada palmo de lo que el mundo te ofrece.
No pude aprender de ella a tener su inteligencia sobre todo la emocional, sabía que iba a pasar antes de que sucediera y si te miraba y te decía algo era más precisa que una cámara de rayos X, es un rasgo fascinante de su personalidad, que, estimo es cada vez mas común en las féminas, en una de mis hermanas, en mi hija y en algún amor, he visto esa mirada o ese comentario que te deja literalmente desnudo.
¿Qué aprendí de mi padre?
- La honestidad intelectual, se debe decir lo que se piensa sin ser faltón, sin juzgar a nadie, y sin ceder ante los gritos o insultos. Nunca el ser sincero justifica ser grosero.
- Ser independiente y no someterse a ningún poder ni humano ni espiritual, era un hombre, curiosamente, indómito
- El gusto por las artes y el deporte por todas ellos, de mis recuerdos mas queridos están la sesiones de cine negro, los partidos de los miércoles o las interminables cintas de casete antiguas en su coche, ya fuera Kraus o Sinatra.
No aprendí, fue imposible, a ser tan generoso como el era, desprendido, magnánimo, comprensivo.
Algo ni aprendí ni heredé de ellos, el amor y la admiración y respeto mutuo que el uno sentían por el otro ¡qué envidia!, se quisieron y tengo la esperanza y el deseo que se sigan queriendo, allí donde estén.
Gracias Mami, Gracias Papá
Las canciones no serán las mías serán las suyas.
Esta se la oía cantar a mi madre, en su cocina, en mis noches de desvelo, siempre me acuerdo del olor de su cocina.
Esta también y es probable que la recordara a su propia madre "Madre canaria bonita risas canciones y llanto"
Yo la veía así "La manos de mi madre parecen pájaros en el aire, rumores de cocina"
Frank Sinatra y su My Way, un disco similar con el mismo sombrero estuvo en mi casa siempre con "Strangers in the night".
El Cielo e mar de Ponchieli, cantado por su adorado Kraus en su no menos adorada Lanzarote.
El "Di quella Pira" de El Trovador de Verdi cantado por Pavarotti

No hay comentarios:
Publicar un comentario