De nuevo por aquí y espero no volver a irme, cuando me fui creí sinceramente ... no tengo nada más que decir, y hasta hace muy poco me pareció era así, quizás porque en mi ánimo estaba como el perro apaleado y sin amo, que no sabe bien cual es su destino.
Pero hace muy poco descubrí, que no puedes caminar con los zapatos de otros, como nadie puede caminar con los tuyos, y sólo eres feliz si el calzado que calzas se ajusta a tu pie y tal como decía Nick Nolte al final del "El Principe de las mareas", "Soy profesor soy entrenador y una persona muy querida", y yo parodiándolo sólo soy un humilde Operador Logístico que estudió derecho, enamorado de la música de los libros, el deporte y el arte y una una persona que quiere mucho y que se siente muy querido, tengo esa suerte (en eso me parezco al maravilloso Nick).
También he descubierto que para querer eres tu el que debes de hacerlo sin esperar nada de nadie, el cariño insobornable de mi hijo, es el que me lo ha hecho entender. Gracias a el soy buen padre, o mejor un padre agradecido, ya que es él el que me guía y me hace querer serlo, incluso cuando me dice aquello de .. venga papá que antiguo eres.
Por otra he tenido una familia estupenda y debo agradecer de corazón a mis hermanas sus desvelos, y comprensión, así como su inmenso cariño, hacia aquel que no sabe ... en ocasiones como mostrarlo, son guapas, fuertes decididas, ahora que mamá está en el ciclo final de su vida, deberíamos de pensar que ese fue, seguro, su más preciado legado.
Amigos y nada más .... el resto la selva, tomo prestadas estas palabras escuchadas en un disco del Alberto Cortez y que creo (no estoy seguro) fueron pronunciadas por Onetti, tengo poco pero enormes y valientes amigos y con ellos si me calzo esos zapatos.
Me han querido y he querido (inconstantemente) mucho, quizás deba entonar una disculpa y por eso estoy intentando mejorar, ahora soy constante y decidido, por lo tanto , también en esto, soy feliz y afortunado (¿lo puedes creer amor?)
Pero saben después de todo esto me sentía apaleado porque me sentía fuera, y no ... estoy dentro y soy feliz, inmensamente feliz, por que se cada día y en acá acto doy todo lo mejor de mi sin importarme, ahora, si el resultado es el deseado, siempre que hagas las cosas con honestidad con esfuerzo y dedicación tendrás premio ... aunque en ocasiones no sepas donde esté ese premio y un día descubres que está en tu corazón y en tu intuición porque sabes como el trompetista has dado con la nota correcta.
Un abrazo les dejo, as usual con el canto que ilustra estas palabras.
Ella y esta hermosa canción
Alberto Cortez, si la escuchan con atención no fue Onetti fue Jorge Guillén
Elvis con aquello de una cosa llamada amor.
La Tristeza de un genial Antonio Vega
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