domingo, 18 de diciembre de 2011

¿Tenemos o no un grave problema?


Leyendo hoy un artículo de mi admirado John Carlin acerca del candidato republicano a la Presidencia de EEUU, y tras una conversación mantenida con un pequeño empresario amigo, confirmo un gran problema social que tenemos: nos falta grandeza, liderazgo, innovación, compromiso. El mundo económico que conocemos no funciona, debemos cambiarlo y no tenemos a los mejores situados en los mejores sitios para hacerlo.

Hoy ha muerto Vaclac Havel, dramaturgo, escritor, primer presidente que tuvo la Checoslovaquia post comunista, quien escindió un estado en dos sin violencia, un hombre grande, generoso... ¿y tenemos que preocuparnos por Berlusconi, Net Gringich o Urdangarín? Cierren los ojos y piénsenlo un minuto: ¿tenemos o no un grave problema?

En Canarias, queremos cambiar la forma de explotar el territorio, sin querer  creer que es posible que esa formula esté agotada;  nos fallan las soluciones energéticas y la de reciclaje de suelo ¿tenemos o no un problema?

Hay mucha más gente que vive su vida a través de otros (viendo programas de TV como La Noria o similares) , que las que se recrean leyendo un libro o apreciando una puesta de sol ¿tenemos o no un problema?

Nos gusta más dar ordenes a nuestros niños que educarlos y jugar con ellos, preferimos ser coercitivos que razonar con ellos,   olvidamos lo fácil que es ganarles la sonrisa y lo complejo que es quitársela, ¿tenemos o no un problema?


Una generación ostenta la representatividad, ya sea ganada o impuesta, y se niega a aceptar el papel consultor que por edad y conocimiento correspondería a su conocimiento (Knowledge) queriendo ejercer la función ejecutiva, que desconocen y les asusta ante el tremendo impacto que puede dar una nueva forma de entender las relaciones sociales, la política y la economía ¿tenemos o no un problema?


Seguimos queriendo decir demasiadas cosas, ya que tenemos un exceso de información (que no de conocimiento), en lugar de reducir y decir algo que tenga verdadero sentido, no se trata de dar muchas ideas, pocas y que te las compren, y que su uso tenga sentido y validez para el futuro (el discurso de Jobs en Stanford es un claro ejemplo) ¿tenemos o no un problema?

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